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Noticias para migrantes Ecuatorianos «Me aferré a una rama y permanecí suspendido»: el relato de un sobreviviente del aluvión en Guadalupe


Un hombre de 68 años sobrevivió al aluvión que devastó el barrio Santa Isabel, en la parroquia Guadalupe (Zamora Chinchipe).

La noche del sábado 4 de julio quedó marcada para siempre en la memoria de Alcívar Josemaría Carrión Piedra. El habitante de la parroquia Guadalupe logró salir con vida del aluvión que arrasó con el barrio Santa Isabel, dejó decenas de fallecidos y desaparecidos, y convirtió el lugar en un pueblo fantasma.

Desbordamiento

Carrión, de 68 años, se encontraba esa noche en el sector de la playa de Santa Isabel, cuando las intensas lluvias provocaron el desbordamiento del río Canzama.

“Fue un día de mucha lluvia. El río se desbordó sobre los sembríos e ingresó a las casas y cabañas ubicadas junto al cauce. Era una situación fuera de lo normal; incluso la señora gobernadora llegó al sitio para inspeccionar lo que ocurría”, recordó.

En diálogo con diario El Mercurio, relató que, mientras transcurrían las horas, cerca de las 23:00, un fuerte estruendo proveniente de la parte alta de la montaña rompió la tranquilidad de la noche. Minutos después, el caudal del río creció de forma repentina y una avalancha de agua, lodo, troncos y rocas destruyó viviendas y todo lo que encontró a su paso.

“Intenté correr hacia una zona alta, pero ya no pude. Me subí a mi vehículo, encendí el motor e intenté retroceder, pero fue imposible. El agua cubrió todo y mi camioneta Vitara comenzó a ser arrastrada por la corriente. Más abajo, la fuerza del agua me expulsó del vehículo. Alcancé a sujetarme de la parrilla hasta que chocamos contra un árbol. Allí me aferré a una rama y permanecí suspendido”, narró.

Durante cerca de cuatro horas permaneció sobre el árbol, rodeado por la oscuridad y la fuerza del agua.

“Gritaba pidiendo ayuda. También escuché la voz de una mujer que, poco a poco, dejó de oírse. No sabía dónde estaba; todo era oscuridad y tenía mucho miedo”, añadió.

El rescate llegó cerca de las 03:00, cuando la lluvia volvía a intensificarse. Personal de socorro logró ubicarlo y ponerlo a salvo.

Tres días después de la tragedia, ya recuperado, Carrión recorría las calles de Guadalupe para colaborar con la comunidad, que aún intentaba sobreponerse al desastre.

Tristeza

Agradece a Dios por haber sobrevivido, aunque reconoce que la tragedia le dejó una profunda tristeza. “Lo más duro fue escuchar los gritos de auxilio y no poder hacer nada por quienes estaban siendo arrastrados por la corriente”, confesó.

Su vehículo, un Vitara modelo 2010, también sobrevivió al aluvión. Aunque quedó seriamente afectado, asegura que lo reparará y lo conservará como un símbolo de aquel día.

“Ese carro fue mi salvavidas. Mientras estuve dentro flotó y me llevó hasta un lugar donde pude sujetarme del árbol. Lo voy a recuperar y algún día saldré de paseo con mis nietos y bisnietos. Será un recuerdo para toda la vida”, concluyó Carrión, uno de los sobrevivientes del mayor desastre natural registrado en la historia de la provincia de Zamora Chinchipe. (I)





Link original publicado el Diario el Mercurio